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Primero fumador, luego ex-fumador, finalmente (espero) no-fumador.

domingo, 13 de octubre de 2013

ACABANDO

Ya tuve la última entrevista con Cristina en la que me dio el alta, le he pedido que me escriba unas letras a modo de prólogo a lo que ha accedido con gusto.




Quien sabe si este escrito verá la luz algún día, espero que si alguien lo lee, pueda servirle de utilidad para abandonar el sucio hábito de fumar, a mí, el hecho de escribirlo me ha servido de terapia, he conseguido reafirmarme cada día más en mi decisión y, sobre todo, he logrado que el no fumar se convierta en algo que tengo presente cada vez que hace de las suyas la parte de mi cerebro que me pide una caladita.



Creo que en la aventura del dejar de fumar hay que establecer unos pilares básicos, convencimiento, reafirmación y voluntad inquebrantable de seguir adelante con la decisión tomada.



Pienso además que estos pilares hay que apuntalarlos con elementos que fomenten la motivación, que hagan del no fumar la forma de vida que uno desea para sí mismo; en mi caso fueron la escritura y el deporte, imagino que cada uno podrá elegir los elementos mas adecuados para su situación.



En cualquier caso, estoy muy satisfecho de la vida que he logrado dejando de fumar, el balance es totalmente positivo.



De vez en cuando se presenta la tentación, con eso ya contaba, el secreto es muy sencillo, basta con decir NO. Así de fácil de contar y así de difícil, en algunas ocasiones, de sobrellevar, conforme pasa el tiempo son menos las ocasiones en las que el tabaco llama a la puerta pero no por ello la situación se vuelve menos peligrosa.




Muy al contrario, hay una frase que dice que “la curiosidad mató al gato”, no hay que tentar a la suerte, por muy controlada que parezca que está la situación jamás hay que llevarse a la boca ese primer cigarrillo, supondría, casi con total seguridad la vuelta a las andadas.



Si la situación está controlada ¿por qué he de demostrármelo? Quizá es que no lo está tanto.



En la mayoría de las ocasiones, por no decir en todas, suele bastar con un breve espacio de tiempo para que el no fumador sea capaz de desmontar la trampa que el cerebro le está preparando. Un minuto de reflexión, nada más.



Un minuto en el que uno puede hacer balance del antes y el después, de lo que supone ese cigarrillo y lo que viene detrás en cuanto a salud, dinero, vitalidad, …, no es difícil llegar a la conclusión de que no merece la pena.



En mi caso y comparativamente con muchas de las intentonas previas, he de decir que me ha servido de gran ayuda el apoyo de personal profesional y el seguimiento de un tratamiento farmacológico.



Ambas circunstancias han ayudado en gran medida tanto en el aspecto físico como en el psicológico, y son, en esencia, la diferencia estratégica con respecto a otros intentos fracasados.



Espero no volver a fumar jamás y aunque soy consciente de que va a ser difícil, pienso que es algo que depende única y exclusivamente de mí.




FIN






2 comentarios:

Anónimo dijo...

Llevo sin fumar 15 días algo que no habia conseguido nunca, el blog me ha motivado

Anónimo dijo...

Me encantó tu blog y me ha ayudado mucho a dejar de fumar. Llevo ya 4 meses. Se echa de menos mas contenido. Escribe mas por favor, Lo haces de cine. Saludos.