Los efectos psicológicos adversos son evidentes, ansiedad, mal humor, insomnio, aumento desproporcionado de las ganas de comer, …, el caso es que hay otros efectos a nivel físico que siempre que he aguantado un tiempo sin fumar han aparecido. La ocasión en que más tiempo aguanté sin fumar duró unos seis meses, durante gran parte de ese periodo tuve sangrados por la nariz y la parte interna de la misma llena de postillas que a veces resultaban dolorosas, también experimenté un sordo dolor de garganta.
Estos efectos los relaciono directamente con la abstinencia, ya que han aparecido siempre que he dejado de fumar y siempre han remitido casi instantáneamente en el momento que he vuelto a coger el hábito.
También, cada vez que he dejado de fumar un tiempo minimamente razonable (mas allá de cuatro días, por ejemplo); se ha incrementado la ya de por sí alta propensión que tengo a padecer todo tipo de catarros y gripes, tendencia que, al igual que en el caso anterior, volvía a sus niveles habituales poco después de volver a fumar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario